Responsabilidad del empleador en accidentes del trabajo

Por:  Pablo Cazcarra C.

Fecha: 29/07/2021

Si bien en una nota anterior establecimos los fundamentos más básicos que nos permiten estructurar la idea que podemos entender los supuestos de cobertura de la ley 16.744, entiendo quienes son los trabajadores que se encuentran cubiertas en este caso, al igual que las prestaciones y las ideas de cuales son las circunstancias que deben de encontrarse contempladas en esta ley.

En esta oportunidad es nuestra misión abocarnos a un contenido específico y es configurar las figuras que podrían servir de exigencia a la responsabilidad del empleador, tanto, en un accidente del trabajo, como, en un accidente de trayecto.

Recordemos de forma preliminar que un accidente del trabajo es aquel considerado como toda lesión que sufra una persona a causa o con ocasión del trabajo y que produzca incapacidad o muerte. En este sentido, cabe recordar que este concepto abarca los trayectos del trabajador entre la habitación y el lugar de trabajo y viceversa.

Si bien la ley contempla la posibilidad de que el trabajador afectado acceda a beneficios otorgados en la misma norma, no deja de ser cierto, que de igual forma nuestro sistema jurídico ha buscado compensar judicialmente al trabajador que se ve abatido en estas circunstancias. También, en este punto es válido mencionar que organismos como la Superintendencia de Salud o la Dirección del Trabajo, en su caso, pueden imponer multas y prohibiciones de funcionamiento a las empresas por la ocurrencia de un hecho de esta naturaleza, por lo menos, hasta que se garantice que su ejecución no implica un riesgo para los demás trabajadores.

Debemos recordar que la ley de por sí impone una obligación al empleador la cual se encuentra contemplada de forma expresa en el Artículo 184 Inciso 1° del Código del Trabajo, “El empleador estará obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, informando de los posibles riesgos y manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para prevenir accidentes del trabajo y enfermedades profesionales”. Lo que podemos sintetizar en una frase, es el deber de Cuidar de la Vida e Integridad Física y Psíquica del Operario.

Este concepto, tiene en sus bases un correlato lógico con lo que se expone respecto de la caterva de derechos fundamentales que nuestra constitución actual garantiza, tal como, en los Derechos Humanos reconocidos y amparados por nuestro país, después de todo, como expusieron diversos docentes, la mochila de derechos fundamentales es algo que el trabajador lleva tanto dentro como fuera de la empresa, esto mismo, puede ser explorado en detalle en otro futuro artículo.

Pues bien, nos encontramos entonces frente a una situación en la que el Trabajador ha visto conculcado su derecho a la vida o la integridad física o psíquica, la pregunta a pie de página, es evaluar qué regímenes de responsabilidad podrían existir por un actuar no probó por parte de un empleador.

En primer término, podemos hablar de el principal régimen de responsabilidad que suele verse manifestados en estos casos, es decir, el que acompaña al acontecer de un incidente junto a una indemnización de carácter pecuniario, este régimen es usual, donde el trabajador puede iniciar las acciones pertinentes respecto del empleador, sea principal o en carácter de contratista o empresa de servicios de transitorios, con el objeto de que se solucionen montos tales como el daño permanente que recibiere el trabajador, el perjuicio pecuniario por la imposibilidad de trabajar, gastos médicos e inclusive gastos judiciales y funerarios.

Dichas acciones, deben ser intentadas en tiempo y forma por quien represente al trabajador o por el mismo, en este caso, cabe mencionar que al trabajador fallecido o impedido por una causa de carácter biológico, deberemos entender según las reglas generales quien puede ser sujeto activo de dicha demanda, cabe mencionar en este mismo puto, que la prueba y su rendicion se sujeta a las normas generales en materia laboral, al igual que la realizacion de las respectivas audiencias.

Ahora bien, ya vistos cuáles son los regímenes de las mutualidades y sus prestaciones, una aproximación a las sanciones administrativas, revisados el régimen de indemnizaciones que pueden ser solicitados en dado caso, cabe hacer una pregunta que no deja de tener cierta complejidad ¿existe un régimen de responsabilidad penal asociado a este tipo de hechos?

La respuesta a lo anterior no deja de ser simple, pero, padece de sus propias dolencias que a diferencias de las anteriores, solo se agudizan con su adecuado estudio. En Chile actualmente no existe un régimen penal que sancione al empleador por su calidad de tal frente a la ocurrencia de este tipo de accidentes, siempre que el mismo lo hubiere podido impedir, y por omisión culpable o descuido no lo hiciere.

Lo que se mencionó respecto a que la respuesta es perversamente simple, no es baladí, toda vez que en este contexto debemos entender que se ciñe a normas generales de responsabilidad penal, en las que el trabajador o los que le representen en calidad de víctima, siempre que se pueda atribuir la responsabilidad penal al empleador, debiendo concurrir a realizar una denuncia ante los organismos correspondientes y acreditar los hechos por medio del Ministerio Público, sujetándose a los principios propios de la Teoría del Delito, de la Teoría de la Imputación, y finalmente, solo en caso que sea procedente de Los regímenes de Responsabilidad penal de las Personas Jurídicas.

Como dato anecdótico, cabe hacer mención que en países con legislación distinta a la nuestra, este tipo de materias se encuentran especialmente tipificadas, lo que permite tanto descartar hechos que a primera vista parecieran responsabilidad del empleador, como, acreditar en los casos que efectivamente esta se configure.

Como estudio jurídico y especialmente por la experiencia de este profesional, es que aconsejamos a los empleadores y empresas, llevar orden y estructura respecto de lo que les es solicitado para su funcionamiento, tales como la exigencia diaria del Derecho a Saber o un adecuado registro de asistencia, que impidan se les impute responsabilidad por incidentes acaecidos al interior de la empresa.

Mientras, que el trabajador o trabajadora que lea este documento, debe recordar que puede solicitar revisiones por entes administrativos o una reunión con su prevencionista de riesgos o con su comité de orden higiene y seguridad, con el objeto de evitar circunstancias que podrían causar tanto a el, como a sus compañeros, un accidente laboral.

Para más información o en caso que usted necesite asesoría en estas áreas, cuenta con el respaldo de ESTUDIO JURIDICO BCDG & ASOCIADOS, para la prevención y ejercicio efectivo de sus derechos.

 

 

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